11-5-2011
Cruces. Gobierno apunta a terroristas; oposición culpa al régimen de Asad
DAMASCO | AP Y AFP
Dos coches bomba que volaron ayer en mil pedazos en la capital siria mataron a 55 personas y arrasaron la fachada de un edificio de inteligencia militar. Fue la explosión más mortífera desde que comenzó el levantamiento hace catorce meses.
Los residentes dijeron que las explosiones ocurrieron en breve sucesión durante la hora de mayor afluencia de público. Una explosión más pequeña fue seguida por otra más poderosa, aparentemente destinada a hacer impacto en las cuadrillas de rescate y los curiosos. Paramédicos con guantes de goma recogían restos humanos del pavimento en medio de la destrucción.
Nadie se responsabilizó por el ataque. El gobierno sirio atribuye las explosiones a los terroristas que dice están detrás del levantamiento, que ha constituido el desafío más potente a la dinastía Asad en Siria en cuatro décadas. Pero líderes de la oposición y activistas culpan al régimen de orquestar los ataques por considerar que contribuyen a desprestigiar la oposición y a mantener el apoyo de quienes temen una mayor inestabilidad. Un grupo inspirado por Al Qaeda se ha atribuido varias explosiones en el pasado.
Además de los 55 muertos, el Ministerio de Interior dijo que había 15 bolsas con restos humanos, lo que significa que es muy probable que la cifra de víctimas sea mayor.
Más de 370 personas resultaron heridas en el ataque, según el ministerio, a cargo de la seguridad interna. Agregó que estallaron más de 1.000 kilos de explosivos.
CONSTANTE. El centro de Damasco está bajo el control estricto de las fuerzas leales al presidente Asad pero se ha visto conmovido por varios ataques con bombas, a menudo contra instalaciones o convoyes, desde que comenzó la revuelta contra el régimen en marzo del 2011.
Pero los ataques anteriores ocurrieron en fines de semana en que muchos no trabajan. La explosión de ayer fue similar a los ataques que lanza Al Qaeda en Irak, lo que da fuerza a las suposiciones de funcionarios de inteligencia estadounidenses de que la red terrorista del país vecino fue responsable de explosiones anteriores en Siria.
Un grupo que se autotitula Frente Al-Nusra se atribuyó algunos de los ataques anteriores, en cibersitios de los milicianos. Poco se sabe sobre el grupo, aunque fuentes de inteligencia occidentales creen que podría ser un frente de la rama de Al Qaeda en Irak.
El líder de la red, Ayman al-Zawahri, sucesor de Osama bin Laden, reclamó en febrero la salida de Asad.
La más reciente explosión ocurrió el 27 de abril en Damasco, cuando un atacante suicida detonó los explosivos que llevaba adheridos al cuerpo, cerca de un grupo de las fuerzas de seguridad, causando la muerte a nueve de ellos, y dejando 26 heridos.
REACCIONES. Por su parte Michael Mann, vocero de la directora de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo: «Condenamos enérgicamente los ataques de esta mañana (por ayer) en Damasco, que parecen haberse propuesto causar el mayor número de bajas y de daños, y que consideramos un acto de puro terrorismo, por lo que vemos inicialmente«.
Estados Unidos también condenó de manera enérgica los atentados. «Cualquier violencia que resulte en civiles muertos o heridos es reprensible y no puede ser justificada», dijo la portavoz del departamento de Estado Victoria Nuland. «Estados Unidos condena en los términos más duros posible los ataques de hoy (por ayer) en Damasco», agregó.
Nuland añadió que Estados Unidos continúa exhortando al régimen del presidente Asad a «implementar completa e inmediatamente» el plan de paz acordado con la ONU, «para prevenir una nueva escalada de violencia».
El conflicto en Siria comenzó en marzo del 2011 con multitudinarias protestas callejeras que pedían reformas políticas, que se movían al clamor de la «primavera árabe», que logró acabar con los dictadores de Libia, Egipto, Túnez y Yemen. Pero el gobierno de Asad aplicó medidas represivas, enviando tanques, tropas y francotiradores a fin de terminar con las protestas de la oposición. Muchos soldados han desertado de las filas del gobierno y actualmente combaten del lado de los grupos prodemocráticos.
Desde entonces han muerto unas 10.500 personas, según la última información de las Naciones Unidas.
Sangrientos atentados en Siria; 55 muertos y cientos de heridos
11/May/2012
El País, Uruguay